La ósmosis, es un proceso físico, muy frecuente en la naturaleza. Por ejemplo el que realizan las plantas, (por diferencia de presión osmótica, por capilaridad) trasladando el agua y nutrientes de las raíces a las hojas. O en el cuerpo humano, trasladando oxigeno y nutrientes, a través de las arterias, filtrándolo por capilaridad-osmosis, a los diferentes órganos y sistemas.
No existe una enfermedad del PRFV, que se llame ósmosis.
Pero sin embargo como Ósmosis, es conocida por muchos aficionados, ( e incluso por los reparadores, Industria y Química Náutica) a la aparición de ampollas hidróticas, en las obras vivas de las embarcaciones.
Y aunque en la mayoría de los tipos de HIDRÓLISIS, que provocan ampollas, de diferente grosor y profundidad, ni siquiera están provocadas, ni interviene el fenómeno físico de la ósmosis.
Utilizar el concepto físico de la ósmosis, para tratar referirse al problema o tratar de explicar el mismo, no solo conduce a error, sobre las causas y consecuencias del problema, sino que además «enmascara» y oculta la verdadera causa y consecuencia: LA HIDROLISIS.
Pero además, NO ENFOCAR el problema desde la HIDROLISIS, nos hace ignorar y no proteger al PRFV del ataque QUIMICO del agua ( entre otros compuestos) de nuestras embarcaciones, con las consecuencias siguientes: